Cardiología, entre las especialidades más avanzadas

Fernando Cabrera

El Dr. Fernando Cabrera, cardiólogo del hospital Xánit de Benalmádena tomó la decisión de dedicarse a la cardología por la complejidad que conlleva la profesión y en ella lleva atendiendo e investigando dieciocho años.

¿Su mayor logro en esta carrera profesional?

No existe el mayor; existen muchos logros (científicos, asistenciales… y todos los considero logros).

¿Por qué la sanidad privada?

Por la mala gestión de la pública.

¿Qué opina de la situación actual de la medicina privada en Andalucía y, en concreto, en Málaga?

Muy buena.

¿Cómo definiría su especialidad?

Actualmente de las más avanzadas, sobretodo en Málaga.

¿Cuáles son las técnicas pioneras que ofrece el mercado actualmente y de cuales dispone usted en su equipo médico?

El intervencionismo de cardiopatías estructurales y arritmias complejas, todas ellas disponibles en nuestro equipo.

¿Qué tipo de casos son los más comunes?

Insuficiencia cardíaca y enfermedad coronaria.

¿Qué tipo de casos han sido los más complicados?

Los desestimados por otros grupos.

En su opinión, ¿qué diferencia hay entre la sanidad pública y la privada?

Eficiencia.

¿Qué opinión le merece el turismo sanitario?

Apropiado dadas las infraestructuras y el turismo que se tiene de base.

 

El equipo médico del Dr. López apuesta por el “Heart Team”, competentes en cada una de las subespecialidades

Foto Dr. Raúl lopez

El cardiólogo, Dr. Raúl López, puede enorgullecerse de que su equipo médico sea pionero en el implante de prótesis valvulares sin necesidad de intervención quirúrgica y en la ablación por catéter de la fibrilación auricular.

 

¿Por qué tomó la decisión de ejercer la medicina?El ejercicio de la medicina tiene mucho de vocación y gran parte de devoción. Es una forma muy particular de entender la vida. Entregas tus esfuerzos para intentar  que alguien pueda vivir un poco mejor. Eres  médico desde que  naces y después, por supuesto, la vida te hace.  Desde niño sabía que iba a ser médico.

¿Y esta especialidad?

La cardiología siempre me pareció una especialidad compleja. Lo difícil siempre lo asumo como reto, desde la humildad de saber que siempre quedan muchas cosas por aprender.

¿Cuántos años lleva en la profesión?

Sumando la formación vía MIR y el ejercicio profesional como cardiólogo, en torno a quince intensísimos años. Se es médico veinticuatro horas al día, todos los días de tu vida.

¿Su mayor logro en esta carrera profesional?

Hacer de lo cotidiano tu éxito. Que el trabajo del día a día  haga que te sientas satisfecho por  pequeños logros que pueden  hacer la vida un poco más llevadera a alguien que lo está pasando mal.

¿Por qué la sanidad privada?

¿Y por qué no? Creo firmemente que toda  persona debe tener sus necesidades sanitarias cubiertas por un sistema de protección público, el cual debemos cuidar y mejorar en todo lo posible. Partiendo de esta premisa, ¿por qué no puede existir otro sistema que sirva  de complemento al anterior? No se trata, en mi opinión, de sustituir uno por otro, sino de complementar uno con el  otro.

¿Qué opina de la situación actual de la medicina privada en Andalucía y, en concreto, en Málaga?

Es un sector en plena expansión y con muchas posibilidades aún por explorar. Se debe entender como una actividad económica más, cuyo potencial puede contribuir al desarrollo económico de nuestra tierra. Creo que, en la actualidad,  Málaga está a la vanguardia de ese desarrollo.  Su enorme potencial se basa en la gran cantidad de personas que nos visitan cada año. A estos visitantes se les puede ofrecer un servicio sanitario privado de calidad, que complemente a otros servicios clásicos de ocio y bienestar.

¿Cómo definiría su especialidad?

Es una especialidad compleja, ya que se encarga del diagnóstico y tratamiento de   enfermedades graves y potencialmente mortales, con síntomas muy variables que van desde los muy limitantes a las formas silentes y traicioneras. Subespecialidades dentro de la cardiología como el intervencionismo, la electrofisiología,  la cardioimagen y la cardiología pediátrica precisan un alto nivel de cualificación.

¿Cuáles son las técnicas pioneras que se ofrecen actualmente y de cuales dispone usted en su  equipo médico?

Entiendo que la clave está en el manejo integral del paciente. Nuestro equipo de trabajo se compone de miembros competentes en todas y cada  una de las subespecialidades, es lo que se conoce como “Heart Team”.  De esta manera, nuestro equipo puede ofrecer un enfoque cardiológico integral, con el uso de la mayoría de las  técnicas de diagnóstico y tratamiento disponibles en la actualidad, desde las más clásicas a las más novedosas. Nuestro equipo es pionero, por nombrar alguna, en el implante de prótesis valvulares  sin necesidad de intervención quirúrgica y en la ablación por catéter de la fibrilación auricular.

¿Qué tipo de casos son los más comunes?

La aterosclerosis es la auténtica epidemia de nuestro tiempo. En consecuencia, la cardiopatía isquémica,  en sus diferentes formas de presentación, es la enfermedad con la que más frecuentemente nos enfrentamos en nuestra práctica diaria.

¿Qué tipo de casos han sido los más complicados?

Cuando nos enfrentamos a pacientes en edades extremas de la vida. Enfermedades graves y potencialmente mortales en niños y en personas jóvenes. También en pacientes ancianos con múltiples enfermedades que se potencian e inestabilizan entre sí.

En su opinión, ¿qué diferencia hay entre la sanidad pública y la privada?

En nuestro país  tenemos la gran suerte de disponer de una sanidad pública universal y de  gran calidad. En mi opinión, el usuario de la sanidad privada busca comodidad,  libre elección de médico y de centro sanitario, así como horarios que se ajusten mejor a sus necesidades.

 ¿Qué opinión le merece el turismo sanitario?

Depende que entendamos por turismo sanitario. Si lo entendemos como personas no necesitadas que viajan a nuestro país para aprovecharse de nuestro sistema sanitario público sin haber contribuido y bajo la excusa de estar de vacaciones, me parece muy mal. Si por el contrario, entendemos por turismo sanitario aquella situación en la que personas nos visitan para disfrutar de los servicios de ocio y bienestar que les brindamos y que quieren complementarlo con el uso de un servicio sanitario privado, me parece muy bien.

"El corazón es un órgano especialmente mecánico", Dr. Fernando Carrasco

Fernando carrasco

 

El Dr. Fernando Carrasco es uno de los cardiólogos que  trabaja cada día tanto en la formación como en el trato con el paciente, porque según él, ésto es “pura vocación” y eso hace que la entrega sea diaria para lograr “formación ambivalente de dos superespecialidades que nacieron independientes como la imagen cardíaca y la cardiología intervencionista”. 

¿Por qué tomó la decisión de ejercer la medicina?

Como tantos otros profesionales de la medicina trabajamos por vocación, y ésta se inicia ya en fases tempranas del desarrollo personal. Si además se tiene gusto por el mundo de la biología y las ciencias de la vida en general el resultado está claro: estudiar medicina.

¿Y esta especialidad?

La cardiología es para mí muy atractiva por varias razones. Siendo el corazón un órgano esencialmente “mecánico” se puede ir mucho más allá en la comprensión de su funcionamiento, en el estudio de las enfermedades que le afectan y en los tratamientos que pueden aplicarse sobre él (médicos, quirúrgicos y percutáneos o intervencionistas). Gracias a ello la cardiología ha evolucionado mucho en las últimas décadas y es de las especialidades donde la medicina más puede hacer para favorecer la salud de las personas. ¡Ojalá!, pronto podamos hacer sobre otros órganos de funcionamiento más complejo, por ejemplo el cerebro, tratamientos similares a los que ya hacemos sobre el corazón.

¿Cuántos años lleva en la profesión?

Nueve años.

¿Su mayor logro en esta carrera profesional?

Conseguir formación ambivalente de dos subespecialidades que nacieron independientes: la imagen cardiaca y la cardiología intervencionista. Cuestión necesaria para el desarrollo de los nuevos tratamientos percutáneos para las enfermedades del corazón.

¿Por qué la sanidad privada?

Complemento deseable de la sanidad pública para pacientes, para profesionales del mundo de la salud, y para la administración sanitaria.  A los pacientes les permite tener una vía de escape para cuando se sienten desatendidos en la sanidad pública, como: listas de espera, incapacidad para acceder a especialistas, etc. Y a los médicos les permite desarrollarse profesionalmente, más allá de la oferta de trabajo público, debido a falta de contratos, inestabilidad laboral, necesidad de migración,… y a la administración pública le permite ahorrar, descargando presión asistencial de la sanidad pública.

¿Qué opina de la situación actual de la medicina privada en Andalucía y, en concreto, en Málaga?

Está en continuo desarrollo, dando respuesta a las necesidades crecientes de servicios sanitarios que tiene la población, que se cubren insuficientemente por un crecimiento mucho más modesto y, a veces, en sentido negativo, recortes, de la sanidad privada. Por suerte, Málaga, por su especial vinculación con el turismo en la Costa del Sol cuenta con una mayor infraestructura sanitaria privada que da también cobertura a los malagueños.

¿Cómo definiría su especialidad?

Es una especialidad donde es muy claro el beneficio de la prevención de la enfermedad y de los tratamientos cuando la enfermedad ya está instaurada. Hablamos no solo en términos de calidad de vida.

¿Cuáles son las técnicas pioneras que ofrece el mercado actualmente y de cuáles dispone usted en su equipo médico?

En los últimos años se han desarrollado mucho los tratamientos realizados mediante cateterismos. Tanto en enfermedad coronaria (infarto de micoardio, angina de pecho), como en problemas valvulares (estrechez de la válvula aórtica, de la válvula mitral o déficit de cierre de dichas válvulas). Igualmente se ha desarrollado mucho en el mundo de las arritmias (ablación con catéter de fibrilación auricular u otras arritmias, implante de resincronizadores y desfibriladores). En Málaga, pueden tratarse todas ellas según las más novedosas técnicas por equipos con contrastada experiencia, tanto en la sanidad pública, como en privada.

¿Qué tipo de casos son los más comunes?

Enfermedad coronaria (angina, infarto,…) tratados con stent, estenosis aórtica, insuficiencia mitral, taquicardias supraventricualres, un largo etcétera.

En su opinión, ¿qué diferencia hay entre la sanidad pública y la privada?

La principal diferencia es el acceso libre a especialistas médicos que se tiene en la sanidad privada, lo que acelera el diagnóstico y acelera también el inicio del tratamiento.

¿Qué opinión le merece el turismo sanitario?

Excelente oportunidad para dar un valor añadido a la excelente oferta turística de Málaga y “exportar” medicina de gran calidad desde España, creando consecuentemente beneficios para el conjunto de la sociedad.

CIRUGÍA CORONARIA, MORTALIDAD CERO

¿Es posible la mortalidad cero en la cirugía coronaria? Esta cirugía ha tenido desde sus comienzos el objetivo de llevar sangre a todas las arterias coronarias posibles que estuvieran obstruidas o gravemente estrechas (estenóticas) para conseguir la revascularización completa, y así reestablecer el riego normal del corazón y conseguir su funcionamiento correcto y la desaparición de la angina de pecho. Esto se ha conseguido de forma notable desde hace muchos años con una mortalidad quirúrgica decreciente aunque aún relativamente elevada.

La revascularización percutánea (implante de STENT) se ha extendido en los últimos años hasta convertirse en la primera opción para tratar los problemas coronarios, gracias a la mejora de sus resultados y a la facilidad de su aplicación sin necesidad de “abrir” al paciente. Pero su mortalidad sigue siendo igual o superior a la cirugía y sus resultados, a largo plazo, claramente inferiores. Utilizar en colaboración ambas técnicas podría permitir el objetivo de rebajar, aún más, la mortalidad de la cirugía, minimizando la agresión quirúrgica y garantizando los resultados a largo plazo, mediante la realización de procedimientos híbridos cuando sea necesario. Nace así el proyecto “MORTALIDAD 0 %” en “cirugía coronaria”.

¿Puede conseguirse este objetivo? La respuesta es, evidentemente, que no. Cualquier intervención quirúrgica, e incluso cualquier actividad humana lleva implícita un riesgo de problemas inesperados que ponga en riesgo la vida. Se trata, por tanto, de analizar las causas de la mortalidad en esta cirugía para tratar de evitarla en lo posible. Para ello, hemos analizado exhaustivamente la causa de los fallecimientos de los últimos años para detectar causas teóricamente evitables para, aplicando los criterios encontrados, comprobar la posibilidad de evitar o reducir al mínimo la mortalidad en los pacientes intervenidos. Hemos analizado los resultados obtenidos en los últimos doce meses tras la aplicación de estos nuevos criterios y hemos comprobado que la mortalidad se ha reducido en efecto hasta valores cercanos al objetivo del 0%.   Dr.Such, presidente del la Fundación Málaga Health.

Artículo en la revista Spanien Aktuell

AMPUTACIONES EVITABLES

CIRUGÍA VASCULAR EN EL PIE PARA EVITAR AMPUTACIONES

En ocasiones, se presentan situaciones médicas que llevan a que el paciente pueda perder alguna de sus extremidades. En este artículo, el Dr. Such explica como existe la posibilidad de salvarlas en determinadas circunstancias. Así, el doctor Miguel Such, cirujano cardiovascular, expone que: “el depósito de colesterol en las arterias, la “arteriosclerosis”, es la principal causa de alteraciones en el riego sanguíneo.

Cualquier arteria del cuerpo podría verse afectada, pero esta enfermedad se localiza con mayor frecuencia en el corazón y en las piernas. En el primer caso, se afectan las “coronarias”, que son las que riegan el corazón y permiten que se contraiga sin cesar y con la fuerza necesaria. La gravedad de los problemas que provocan, es evidente y, por ello, los esfuerzos en su prevención y tratamiento son máximos. Sin embargo, la obstrucción de las arterias de las piernas no reciben tanta atención, y, sin embargo, son la principal causa de amputaciones en nuestro país”.  

El Dr. quiere abordar: “las posibilidades de tratamiento en su fase terminal, cuando la amputación es inminente. La mejor opción para recuperar el riego sanguíneo en las piernas, es la realización de lo que llamamos “by-pass”, palabra de difícil traducción, aunque podríamos llamarlo “derivación” o “puente”. Se trata de conectar “un tubo”, que puede ser una vena o un tubo sintético, en la arteria principal antes de la obstrucción que produce el problema. El otro extremo se conecta en un segmento sano, pasada la lesión, con lo que la sangre vuelve a fluir igual que antes, recuperándose el riego. Así, conseguimos que gran número de personas puedan volver a tener una movilidad normal cuando a pesar de la medicación se encontraban limitadas. Pero la arteriosclerosis es una enfermedad progresiva, y, muchas veces, se van afectando zonas más extensas de las arterias de la pierna, haciendo imposible encontrar una parte “sana” donde conectar el extremo distal del by-pass. En estos casos, la cirugía no tiene posibilidades y la falta de riego produce dolores en aumento y finalmente gangrena, que lleva a la amputación.  

Hace 10 años, comenzaron un programa para intentar “salvar esas piernas de la amputación” (descrito ya en inglés como “limb salvage”). El primer paso consiste en identificar “algún” segmento más o menos sano en alguna arteria diferente a las que se utilizan habitualmente para los “by-pass”, como son las que se encuentran en los alrededores del pie. Para ello, “hay que realizar lo que llamamos “arteriografías selectivas” que consisten en llevar contraste a estas zonas que generalmente no se estudian, ya que la sangre, y por tanto el contraste, tardan mucho y llegan con dificultad a ellas, debido precisamente a las obstrucciones generalizadas. En los casos en los que fue imposible ver algún vaso, utilizamos la técnica de los ultrasonidos, el “Dóppler”, para localizar algún segmento con flujo. A partir de ahí, diseñamos una operación específica para cada paciente”, afirma Such.   Lo principal para tener éxito, es:”disponer de una “vena” del propio paciente, ya que los tubos sintéticos se obstruirían con rapidez. Lo segundo, es encontrar el camino más corto para llevar sangre al pie, ya que la longitud influye en los resultados”.  

Sí mismo, el Dr. añade que: “creemos que es importante que el cirujano tenga experiencia en cirugía de las coronarias, ya que el tamaño de las arterias y de las suturas necesarias son similares a las utilizadas en el corazón, y la técnica para el by-pass debe ser exactamente la misma que utilizamos para las coronarias. Hay que utilizar también las lupas de aumento (habituales en la cirugía de las coronarias y que permiten hasta 4,5 aumentos) que permiten la exactitud necesaria en cada punto, porque cualquier imperfección que limite el paso de sangre podría provocar el fracaso de la cirugía”.  

“Todos los pacientes acudieron con el diagnóstico de “isquemia terminal” y todos estaban pendientes de amputación. Solo en dos casos la piel estaba intacta en el pie. Los demás presentaban diversos grados de gangrena, con o sin infección sobreañadida. A todos se informó de la complejidad de la operación y del porcentaje de éxito previsible”.  

“Cada operación de las que hemos realizado en estos años ha sido absolutamente diferente a las demás. En algunos casos, hemos podido realizarla justo antes de llegar al tobillo. En el resto, hubo que abordar directamente el pie. Conseguimos algún segmento de vena utilizable en la misma pierna del by-pass en todos los pacientes excepto en uno, que venía con todas las venas inutilizadas por múltiples operaciones previas, por lo que utilizamos la vena safena de la otra pierna “la sana”. En varias ocasiones, tuvimos que modificar el plan inicial ante la imposibilidad de “coser” la arteria debido a que el calcio ocupaba casi la totalidad del interior del vaso, pero consiguiendo siempre encontrar cerca algún otro punto para el by-pass. Una vez reestablecido el flujo de sangre, hubo que “limpiar” ampliamente la zona de gangrena en los pacientes con infección añadida, que fueron más de la mitad de ellos”.  

RESULTADOS
Con los resultados que facilita el Dr. Such certifica que: “el porcentaje de “piernas salvadas” fue inferior al 70%. En 2 casos, el by-pass dejó de funcionar antes del alta del paciente y hubo que amputarle en el mismo ingreso. En el resto de “fracasos”, la gangrena estaba tan avanzada, que a pesar de un buen flujo de sangre, la infección siguió avanzando, poniendo en peligro la vida de los pacientes, lo que hizo inevitable la amputación posterior.  

Pero lo más importante, e incluso sorprendente para nosotros, es que todos los pacientes que recibieron el alta con el by-pass funcionando y las lesiones de la piel cerradas, han conservado su pierna. Algunos han fallecido en estos años por otros problemas (la mayoría son de edad avanzada), pero TODOS han conservado su by-pass con buen flujo a pesar del avance de la arteriosclerosis. Creemos que la presión de la sangre en arterias muy pequeñas ayuda a mantener siempre abierta alguna salida, condición indispensable para que funcione.  

El principio en el que se basa esta cirugía “in extremis” es conocido desde hace tiempo, y es el llamado “By Pass a segmento arterial aislado”. Consiste en llevar flujo a una arteria con sangre (con contraste en el estudio), pero obstruida en ambos extremos. El hecho de tener contraste, significa que la sangre entra y sale de ella a través de vasos pequeñísimos, que aunque no veamos, sabemos que están ahí, y son los que distribuyen la “nueva” sangre que llega por el bypass. Nosotros hemos comprobado que esto también funciona con las pequeñas arterias del pie, y que esto se mantiene a lo largo de los años ayudándonos de “anticoagulantes” (el Sintrom, que retrasa la aparición de trombos) y de “antiagregantes” (que evitan las obstrucciones por plaquetas). Pero la evidencia es que después de 10 años, hemos conseguido salvar un número significativo de piernas que ya estaban de antemano abocadas a la amputación, con unos resultados que se han mantenido durante años más allá incluso de nuestras propias expectativas previas. Por ello, todos los pacientes que van a ser amputados deberían volver a estudiarse, buscando la posibilidad de aplicar esta técnica que podría evitar la pérdida de la pierna”.

Artículo en la revista Spanien Aktuell